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Mostrando entradas de noviembre, 2021

“Destruir y levantar de nuevo de entre los restos”. Fernando G. Toledo responde‘En cuestión: un cuestionario’de Rolando Revagliatti

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    Fernando G. Toledo nació el 22 de junio de 1974 en la ciudad de Libertador General San Martín (donde reside), provincia de Mendoza, República Argentina. Es Licenciado en Comunicación Social, egresado de la Universidad Juan Agustín Maza. Su trayectoria periodística fue desarrollándose en publicaciones gráficas, en radio y en televisión. Ha ejercido su tarea como crítico teatral, cinematográfico, musical y literario. Es actualmente editor en el diario “Los Andes” de la ciudad de Mendoza. Junto con Hernán Schillagi es fundador y director de la editorial Libros de Piedra Infinita y de la revista digital de poesía El Desaguadero. Es creador y autor de los sitios de internet Razón Atea y Oído Fino. Piezas teatrales y otros espectáculos de su autoría fueron estrenados entre 2016 y 2020. En 2013 creó y dirigió el Primer Festival de Poesía de Mendoza, realizado en el marco de la Feria del Libro de esa provincia, el que tuvo sucesivas ediciones entre 2014 y 2018. Participó como invitado en e

Estado Pluricultural: Peru del Bicentenario. Vicente Otta, Jorge Chacon

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 Don  Vicente Otta y Jorge Chacon comparten improtantes reflexiones sobre el Peru del Bicentenario   En el Perú, el retorno de lo reprimido, emerge cada vez que fuerzas nacionales populares, de raigambre indígena y mestiza, amenazan con alterar el estatus quo establecido hace 450 años. El gobierno de las reformas radicales de Juan Velasco, 1969-1975, resucitó a Túpac Amaru y el grito de justicia social. Desde entonces su fantasma recorre las angustiadas y desveladas noches, de los descendientes de encomenderos, oligar- cas y gamonales. Con una mezcla de culpa y terror, imaginan que indios, mestizos y desposeídos, quieren arrebatarles sus bienes, y hasta sus vidas. Todo esto no es sino la perversa treta con que disfrazan su irrefrenable de- seo de que el mundo, colonial y criollo-republicano, siga como como tal. Indios y mestizos oprimidos y excluidos, y criollos y blancos en el control de riquezas y poder. Las elecciones últimas, del 11 de abril, no han sido una pesadilla de las

Taira, Alejandra and Mark. Robert Roth

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Manaraq No End in Sight librun tuskuspan wayki Roberth Roth chilachanta mallichiwanchik Michael Szpakowski, street view of Robet's  house   Taira, Alejandra and Mark   by   Robert Roth       An excerpt from No End in Sight   A defiant, in your face, politically conscious U.S. women's soccer/futbol team beats England in the semi-final of the World Cup. A few days later they would beat The Netherlands. I think of Laurie Ourlicht, an artist, a political radical, a friend who died after years of protracted  illness. I remember one art work in particular, “Grandmothers”. Her two grandmothers-- one Jewish from Russia, one black (not sure from where)-- standing side by side in a shadow box. One day just in passing she told me that she had played on the US women's national soccer team. She described entering a stadium to thunderous applause. I asked her if she could write the experience  up for  And Then . She very reluctantly agreed. I periodically brought it up. One day she said

Ai Apaec o Dios de las Montañas. Rafael Hidalgo

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Rafael Hidalgo, director de La Huaca es Poesia, comparte un poema dedicado a Ai-Apaec, vamos celebrando la poética de huacas, apus, huacos, illas  y huamanis  Ai Apaec  o dios de las montañas   ¿Ai Apaec o dios de las montañas? ¿Cómo he de invocar tu nombre? He caminado a ciegas por los campos iluminado por tu sombra, por el brillo inacabable de tu sombra y el olor de aves y de serpientes en tus cabellos. Cientos de aves se han elevado en nuestros cielos ¿Son acaso tus guerreros? ¡Oh Ai Apaec o ¿dios de las montañas? tú que has atravesado todos los mundos aviva en nosotros el fuego ahora que sucumben nuestros más jóvenes guerreros en las fauces de horripilantes demonios cruza, una vez, más las altas montañas de los cóndores.   Los golpes de la muerte han tocado nuestros cuerpos, han abierto el ardiente corazón de nuestras mujeres y la alegre belleza de los párvulos ha callado el sonido celebratorio de tinyas y antaras. Llovieron astros sobre el océano, Ai Apaec, llovieron calamidades c